Patrimonio cultural y natural

 

Entre las cumbres de Atxarre, desde donde se puede contemplar la reserva de la Biosfera de Urdaibai en todo su esplendor, y Ereñozar (Ereño) se extiende uno de los bosques más característicos de esta zona de la costa vasca, el encinar cantábrico. Cubriendo las faldas de Atxarre, el espectacular manto de árboles, se extiende hasta alcanzar el mar.

El encinar del Cantábrico, que desgraciadamente la explotación indiscriminada y los incendios han reducido a la mínima expresión, adquiere en Ibarrangelu toda su potencia y agresividad natural. Este bosque fue utilizado por los caseríos del entorno para proveerse de madera, pero con el tiempo esta forma tradicional de hacer lumbre fue desapareciendo y el bosque pudo regenerarse.

Ahora, los montes que rodean la marisma de Urdaibai, entre los que se encuentra el de Ibarrangelu, conforman la principal masa de encinar del País Vasco, y una de las principales de toda la cornisa cantábrica.
Esta impresionante masa forestal y su propia espesura favorecen la condensación de una intensa vida forestal y animal. Desde el alto de Atxarre o Talaia de Urdaibai y la playa de Laida podremos ver unas inmejorables vistas panorámicas del encinar. También podremos adentrarnos en este bosque subiendo desde Laida hasta la ermita de San Pedro Atxarre.