Patrimonio cultural y natural

 

Monolito en homenaje a Juan Telletxea, los marinos del Bou Nabarra y del Eusko Itsas Gudarostea

El 5 de marzo de 1937 tuvo lugar uno de los pasajes más tristes y a la vez más valientes de nuestra historia cercana, la batalla de Matxitxako. En homenaje al ibarrangelutarra Juan Telletxea, vecino del barrio de Akorda, y a todos los hombres que aquel fatídico día lucharon junto a él en el navío Bou Nabarra, el Ayuntamiento colocó un monolito en el citado barrio.
La escultura fue realizada por Elena Solatxi. Además, también esculpió un pequeño busto de Telletxea que le fue entregado en mano por una delegación del ayuntamiento como muestra de agradecimiento del pueblo de Ibarrangelu.

Tras navegar en Inglaterra, Telletxea se alistó en el “Eusko Itsas Gudarostea” con 20 años, cuando la Guerra civil ya había comenzado. Embarcó en el Bou Nabarra y el 5 de marzo de 1937 luchó contra el buque de guerra “Canarias” junto a otros 48 marineros. Solo 19 de esos hombres lograron sobrevivir. Así, tras la batalla, detuvieron a Telletxea y se lo llevaron a la cárcel de Ondarreta donde fue condenado a muerte junto con el resto de sus compañeros. Pasó dos años allí hasta que el antiguo comandante del “Canarias” intermedió para que quedaran libres. Así, tras su liberación trabajó en la marina mercante hasta su jubilación. Murió en 2011 en el pueblo asturiano San Juan de la Arena a la edad de 94 años.

Hace pocos años, el pueblo tuvo constancia de otro ibarrangelutarra, que aunque no participó en la batalla de Matxitxako, formó parte del “Eusko Itsas Gudarostea” como miembro de la tripulación del Bou Bizkaia: Domingo Urrutxua Arano.

Ahora, cada año, coincidiendo con el aniversario de la batalla, Ibarrangelu rinde homenaje a Juan Telletxea, Domingo Urrutxua y el resto de gudaris del “Eusko Itsas Gudarostea”. De esta manera, el pueblo les da las gracias por su hazaña y vela para que nunca caigan en el olvido.